martes, octubre 31, 2006

Ni es rueda de prensa, ni se le parece

La rebelión de los periodistas está, en mi opinión, plenamente justificada.

La APM pide que se 'destierre' la moda de no aceptar preguntas en las ruedas de prensa


Eso ni es rueda de prensa, ni se le parece.

Tomar a los periodistas como meros transmisores de un mensaje, sin darles la oportunidad de aportar valor a la información mediante la realización de preguntas y una mínima investigación del tema, es una falta de respeto.

viernes, octubre 27, 2006

Sobre la propiedad de la imagen

¿De quién es una imagen? ¿del que posa para la foto, del fotógrafo, de quien paga al fotógrafo?

¿Qué ocurre cuando un famoso, famosillo o desconocido acude a un evento público? Si alguien le saca fotografías ¿tiene derecho a usarlas y publicarlas? ¿o el retratado tiene derecho a impedir su publicación?

Son preguntas pertinentes. Hace poco me he encontrado con una situación compleja sin resolución posible. Estos son los hechos:

En un evento organizado por una compañía hay una persona famosa. Es un evento público, con periodistas y fotógrafos presentes.

En los días que dura el evento, la prensa publica las fotografías sin problema alguno (y entiendo que los derechos sobre esas fotografías los tienen los medios de comunicación). Pero años después, esta empresa quiere facilitar fotos del evento para otra publicación. Y resulta que no puede ya que "no tiene los derechos de imagen" de ese famoso -quien por otra parte se niega en rotundo a firmar una cesión de imagen aunque esté circunscrita a lo que ya se publicó-. Es decir, que físicamente la empresa tiene las fotos, realizadas en un evento público por un fotógrafo pagado por la empresa, pero no puede usarlas.

A mí, esta situación me resulta paradójica.

miércoles, octubre 25, 2006

El día de la liberación

Desde hace algunos meses estoy haciendo un pequeño experimento personal. Para todas aquellas actividades que no están directamente relacionadas con el trabajo, he optado por utilizar aplicaciones gratuitas online.

Eso me ha convertido en un usuario intensivo de los servicios de Google. Estoy dado de alta en los siguientes servicios

Google Mail
Google Alerts
Google Anaytics
Blogger (la versión beta)
Calendar
Docs and Spreadsheets (antes Writely y Google Spreadsheets)
Notebook
Page Creator
Personalized Homepage
Picasa
Talk

Realmente, usar lo que se dice usar... Me apaño con el correo electrónico, las alertas, Blogger, Docs and Spreadheets y la página de inicio personalizada.

Picasa lo he empezado a utilizar junto con otra aplicación que se llama photos (actualización: es la misma cosa, peros Picasa te lo bajas y Photos te lleva al sitio web donde archivas las fotos) y que acabo de estrenar. Hay otro servicio que se llama Grupos que no tengo ni la más remota idea de para qué sirve.

Notebook no lo he usado jamás, Page Creator me parece una chapuza, Calendar mola cantidad, pero no lo uso, y Talk ????... creo que es el chat, pero tampoco le doy utilidad alguna.

Para obtener información concreta también uso Google Finance.

Independientemente de la opinión que uno tenga sobre cada uno de estos servicios, su uso para mí supone una auténtica liberación:
  1. Me he liberado de la necesidad de tener un ordenador concreto delante. Tengo acceso a todas mis cosas personales desde cualquier cibercafé en cualquier país del mundo (excepto para utilizar Picasa: ya que todavía es necesario descargar software).
  2. Me he liberado de recordar docenas de contraseñas diferentes. Me basta con una cuenta de acceso para poder utilizar todos estos servicios. El mismo nombre de usuario y password para todo, realmente para todo (menos para el banco, claro está).
  3. Me he liberado de las molestas funciones de autoayuda de los programas de ofimática (sí, esas funciones que te cambian palabras y formatos sin tú pedirlo).
Me pregunto con frecuencia por la resistencia que tiene mucha gente a pasarse a servicios y aplicaciones online. Yo entreveo un futuro en el que no hará falta comprar hardware alguno, ni pagar por ninguna licencia de software. Todos los servicios estarán disponibles online. Imagino que el modelo de Google de servicios gratuitos será generalizado para usuarios individuales. Las empresas optarán por servicios de pago algo más desarrollados y eficientes (y con más filtros de seguridad; con esto no quiero decir que los servicios de Google sean inseguros, sólo que las empresas impondrán requisitos más severos).

Ese modelo, por cierto, en el que los usuarios utilizan aplicaciones y gran cantidad de recursos informáticos sin tener la remota idea de dónde residen físicamente sus datos y de dónde se producen los procesos, es también el que está desarrollando IBM para muchos de sus clientes corporativos.

Tanto para el usuario de a pie como para los directores de sistemas, cuando finalmente llegue ese mundo a convertirse en una realidad, será un día grande: será el día de la liberación.

sábado, octubre 21, 2006

Bases del periodismo: cómo hacer una entrevista lamentable

Curiosamente no he visto comentarios en la blogosfera sobre esta lamentable entrevista que el economista Xavier Sala i Martín le hizo a José Montilla y que fue publicada en La Vanguardia el pasado 16 de octubre.

Sí he leído una crónica publicada en El Mundo.

Cuando vi la entrevista me produjo una pésima impresión. Tanto el entrevistado como el entrevistador hacen gala de una mala educación notable, lo cual ya es suficiente como para descalificar a los dos.

Como periodista que soy, o que fui, creo oportuno hacer una crítica de carácter profesional a este engendro:

1) Sala i Martín arremete bastante contra José Montilla por el hecho de que éste carece de título universitario. Y parece que José Montilla se descoloca bastante y no da pie con bola en el resto de la entrevista. Yo creo que era una oportunidad de oro para contestarle a Sala i Martín de forma muy clara. En primer lugar, el Sr. Sala i Martín no tiene tampoco ningún título que le cualifique como periodista. Economista brilante sí será, pero como periodista no sólo no tiene título, sino que demuestra en esta entrevista que no conoce el trabajo.

Además, el exceso de importancia que le da la entrevista al tema del título universitario y a la ausencia de una carrera de gestión empresarial está fuera de lugar. Es muy común entre académicos otorgarle al título universitario un valor excepcional, pero los hechos demuestran que hay gente brillante sin títulos y titulados que son unos zotes. Y así como ha habido y hay periodistas notables sin título de periodista, entre los grandes gobernantes de la historia de la humanidad ha habido muchos sin título universitario. El más famoso de todos ellos es Winston Churchill, quien tuvo unos resultados académicos calificados de mediocres con cierta benevolencia por parte de sus biógrafos. Tampoco tuvo ninguna experiencia empresarial.

Por lo tanto, el Sr. Sala i Martín, una vez que ha dejado claro que el Sr. Montilla no tiene títulos (cosa irrelevante para conocer la cualificación de alguien que lleva años en política), debería haber dejado el tema de lado.

2) Toda la entrevista es un ejercicio de acorralamiento. Hay una visión errónea entre muchos periodistas (y advenedizos al periodismo) que consideran que una entrevista es buena cuando se deja al entrevistado sin recursos.

Pues va a ser que no.

Una entrevista es buena cuando se hacen preguntas pertinentes e inteligentes, no cuando se acorrala al entrevistado.

Muchos periodistas, afectados del síndrome del "egoperiodismo", creen que tienen que hablar más que el entrevistado y de forma más brillante que él.

Pues va a ser que tampoco.

En una buena entrevista hay que permitir que el entrevistado explique su postura y sus opiniones. El entrevistado tiene que ser el centro de la entrevista. Cuando después de leer una entrevista uno se acuerda más de lo que ha dicho el periodista que de lo que ha dicho el entrevistado el resultado es malo.

De hecho, si quisiera leer la opinión del periodista me leería una columna de opinión o su blog. Si estoy leyendo una entrevista es porque quiero saber lo que dice el entrevistado.

Y una entrevista no es una discusión o un debate en el que el periodista deba rebatir lo que dice el entrevistado. En una entrevista, el periodista pregunta y el otro responde. Para discutir y debatir ya están las tertulias.

3) El Sr. Sala i Martín le echa en cara una y otra vez a Montilla las protestas de el aeropuerto de El Prat. Creo que el Sr. Sala i Martín sabía de antemano que eso no caía bajo la responsabilidad de Montilla (quien, por otra parte, tampoco debió quitarse el muerto de encima echándole la culpa a otro ministerio -¡vaya compañerismo! sino que debió articular alguna respuesta más inteligente, sin duda). Pero se ve que al Sr. Sala i Martín le hizo gracia la poca cintura de su interlocutor y decidió cebarse un poco en este punto. Me parece un ejercicio de mala leche innecesaria.

4) Por parte del entrevistado se nota una falta de astucia y preparación preocupante para un candidato. Lo mínimo que puede hacer una persona que se sienta delante de una grabadora es aprenderse correctamente el nombre de quien le va a entrevistar (Montilla le llama "Sala Mari", lo cual debió molestar y divertir al mismo tiempo al economista), y un poco de información sobre las opiniones y características del entrevistador tampoco viene mal.

Y además, aún cuando las preguntas sean de dudosa pertinencia, alguien que aspira a ocupar un puesto político de la talla de presidente de la Generalitat, debería mostrar más gracia y donaire a la hora de contestar. Porque todo esto no ha hecho más que darle alas a su principal competidor.

En fin. Que mal, muy mal, tanto por parte de Sala i Martín como de Montilla. Tan mal regusto me ha dejado esta entrevista que me he quedado sin ganas de leer las siguientes -al parecer, más benevolentes- que el afamado economista le ha hecho a los otros candidatos.

Para el que las quiera, aquí están:

Entrevista a Artur Mas
Entrevista a Carod Rovira

Y me quedo con la duda de si La Vanguardia ha hecho bien o no en publicar esta entrevista.

martes, octubre 17, 2006

Vidas paralelas virtuales: todos locos de repente

Hoy es uno de esos días en los que parece que todo el mundo se ha vuelto loco de repente. Sin que se pueda saber muy bien el motivo, Internet se ha llenado de anuncios y comentarios sobre cómo construirse una vida paralela virtual en los sitios más variopintos.

Uno de los más conocido de todos estos juegos (pues eso parecen ser, juegos) es Second Life. Ahí uno se crea un personaje, compra moneda local y empieza a vivir, quizá la vida que siempre quiso y nunca tuvo.

Hoy hay comentarios sobre estos mundos virtuales en el Blog de Enrique Dans y en Gadgetoblog.

Gran parte del ruido proviene de que Reuters ha acreditado un periodista virtual en Second Life. También hay empresas reales que han abierto oficinas en estos predios, dan ruedas de prensa, empiezan a instalar negocios...

En estos mundos paralelos hay especulación inmobiliaria (con inmuebles que no existen), negocios más o menos honestos y otros totalmente fraudulentos, gente que se escapa con el dinero virtual de los demás, etcétera.

Y lo que es más curioso. Muchos de los objetos virtuales se pueden comprar y vender fuera de esos mundos virtuales (particularmente los "avatares" u objetos mágicos de algunos juegos online). Es decir, que hay gente haciendo dinero de verdad con cachivaches de mentirijillas.

A mí me da la sensación de que todos nos hemos vuelto locos de repente y que esto de la web 2.0 a muchos se les ha subido a la cabeza.

Hay un mundo real ahí fuera con una vida mucho más rica que lo que podamos encontrar en la red.

Y, por cierto, si lo que te gusta es jugar, no hay nada como el ajedrez :-)

lunes, octubre 16, 2006

Cómo conseguir que el público encuentre tu blog de la manera más tonta

La blogosfera está llena de textos con recomendaciones más o menos razonables para dar visibilidad a tu blog.

Las normas, más o menos, serían las siguientes:
  • Que escribas mucho
  • Artículos cortos
  • Artículos largos
  • Escribe por la mañana
  • Por la tarde
  • Por la noche
  • Desde el sofá
  • Sentado en el retrete
  • Que hables de Google
  • Que hables de Microsoft
  • Que pongas enlaces
  • Que hagas trackback (si alguna vez descubres cómo se hace)
  • Que escribas textos que aporten algo
  • Que tengas gracia
  • Que seas serio
  • Que pontifiques
  • Que no pontifiques
Y un largo etcétera.

Yo he descubierto una nueva norma que añado gustoso a la lista:

  • Escribe sobre cualquier cosa
Alguien, tarde o temprano, te encontrará (vean, si no, cómo ha encontrado mi blog este ciudadano que buscaba información para hacer aparejos de pesca; una búsqueda que le ha llevado a este artículo sobre la eficacia de la publicidad online).

Esta idea de ver cómo te encuentran vía búsquedas de Google la he sacado de un blog estupendo: No puedo creer que lo hayan inventado.

viernes, octubre 13, 2006

Definitivamente, no quiero ser fiel

Todas las veces que he intentado hacer un seguimiento de un programa "viajero frecuente" de cualquier línea aérea he fracasado.

Me hice socio del programa Flying Dutchman (ahora Flying Blue) de KLM porque una vez volé con ellos, también de Lan Pass de Lan Chile. Ahora tengo la tarjeta IBERIA no sé qué, de IBERIA, claro está. Algunas otras tarjetas las tuve y ya ni las recuerdo.

Pero lo cierto es que suelo perder las tarjetas, cuando las tengo, olvido utilizarlas, luego olvido enviar las tarjetas de embarque a sus departamentos de atención al cliente y, desde luego, me olvido de comprobar cuántos puntos tengo y para qué sirven.

El resultado de todo ello es que jamás he conseguido ventaja alguna de estos programas. Y sí he conseguido mi e-mail lleno de publicidad y pasar a formar parte de bases de datos de empresas de marketing. Culpa mía, evidentemente, puesto que me consta que hay gente que consigue de cuando en cuando un vuelo gratis.

A veces me pregunto por qué tengo tanta pereza y desidia para hacer un seguimiento de estos programas de fidelización de clientes...

... ¡y la respuesta me la ha dado mi supermercado!

Mi supermercado tiene un programa de fidelización de clientes que hasta ahora resultaba de lo más cómodo. Una vez te sacabas la tarjeta de cliente, con cada compra te hacían una bonificación que se acumulaba en un cheque trimestral. Ese cheque te lo envían a casa y lo utilizas en la siguiente compra.

Pero últimamente, sus programas de fidelización se han complicado hasta el infinito. Con cada compra te dan unos vales de descuento para determinados productos o líneas de producto. Esos vales caducan en unos 15 días. También participas en el sorteo de un coche. El resultado es que cada vez que vas al supermercado no puedes olvidarte de llevar contigo un mazo de papeles que tienes que revisar para ver si lo que estás comprando tiene alguna bonificación y si el vale está caducado o no.

Vamos, que tienes que dedicar tiempo y esfuerzo. Amén de ocuparte de llevar encima los malditos papelitos.

Al mismo tiempo, han reducido personal, han desaparecido algunos productos que me gustaban y el ritmo de reposición en las góndolas se ha deteriorado.

Por ese motivo, a pesar de los papelitos y de los descuentos, no me queda otra que cambiar de supermercado.

¿Y qué tiene que ver esto con los programas de fidelización de las líneas aéreas? Muy sencillo. Me he dado cuenta de que no quiero trabajar para serle fiel a ninguna compañía (ni aérea, ni comercial, ni distribuidora, ni hotelera). Y hacer un seguimiento de bonos de descuento, puntos de viajero o cualquier otra zarandaja es un trabajo tedioso y antipático.

De hecho, yo no quiero ser fiel a ninguna empresa.

Lo único que quiero es un buen servicio:
  • En líneas aéreas: la ruta que busco, en un horario que me convenga, con asientos cómodos y a un buen precio.
  • En supermercados: el producto que busco, fácil de encontrar y a un buen precio (y tener alguien cerca a quien preguntar si tengo dudas).
Quizá en mi supermercado no perderían un buen cliente si el dinero dedicado a estos complicados programas de fidelización se dedicase a mantener el personal y prestar un buen servicio.

Y quizá no estaría cabreado con determinadas líneas aéreas si, en vez de hacer programas de fidelización, tuviesen un centro de atención telefónica en condiciones o pudiesen ofrecer comida infantil a un niño, aunque al tonto del padre se le hubiese olvidado pedirla al comprar el billete.

miércoles, octubre 11, 2006

Reparto de periódicos y viaje en el tiempo

Hoy he tenido la sensación de viajar en el tiempo, hacia el pasado.

Al salir de casa por la mañana he visto cómo un repartidor de periódicos iba arrojando ejemplares a los jardines de las casas.

Parecido a lo del chico de los periódicos que iba en bicicleta en las películas americanas de hace algunos años. Aunque en este caso era un señor ya mayorcito en un coche arrojando los periódicos desde la ventanilla con gran habilidad.

¡Qué sistema para distribuir información! Me parece tan caro e ineficaz que me sorprende que siga vigente.

martes, octubre 10, 2006

¡Dios Mío! ¡Para Menéame soy un spammer!

He sido un tanto perezoso para empezar a indagar la eficacia de Menéame, el sitio de referencia en castellano para promover noticias y artículos en blogs.

Hace unos días decidí probar. Abrí una cuenta en en este sitio y he enviado un par de textos de mi blog para ver cómo funcionaba. Mea Culpa, no leí el wiki de Meneaetiqueta en el que se califica como autobombo el enviar artículos propios.

Eso ha sido suficiente para que la implacable comunidad de Menéame empiece a otorgarme votos negativos y me considere poco más o menos un spammer.

Una reacción graciosa y quizá un poco excesiva, ya que he tenido el cuidado de enviar dos textos (sólo dos) que considero de algún valor para otros lectores. Pero la comunidad es soberana ¿verdad?

¡A ver si alguien se anima y menea este texto!

lunes, octubre 09, 2006

Globalización, liberalismo y keynesianismo: una propuesta de debate para economistas

El País publicó ayer una interesante entrevista al Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz. La entrevista, titulada; "El FMI ha perdido legitimidad política" (de pago) contiene algunas de las claves del pensamiento de Stiglitz sobre la globalización y el porqué para unos países funciona y para otros no.

La clave, de acuerdo con este economista, estaría en lo que él denomina "modelo escandinavo", que implica altos niveles de inversión en educación, investigación y tecnología y un "fuerte colchón de seguridad" (no estoy seguro de qué elementos concretos incluye en este concepto, pero entiendo que se refiere a sistemas de seguridad social y prestaciones de servicios públicos). En su opinión, varios países asiáticos, con sus variantes, han optado por este modelo con altas inversiones en tecnología y educación gracias a su impresionante acumulación de reservas. En Latinoamérica, sin embargo, tales inversiones no se han producido al no haber fuerte ahorro nacional, mientras que la liberalización/globalización sí ha funcionado en los mercados de capitales. Ello ha conducido a un crecimiento discontinuo y lleno crisis abruptas (con la excepción del caso chileno).

Lógicamente, el modelo escandinavo implica altos impuestos y un impuesto sobre la renta muy progresivo. La base del razonamiento es que, frente a la receta esencialmente liberal y conservadora (en lo económico) que considera que bajar los impuestos es poco más o menos que una receta universal para potenciar el crecimiento, el modelo escandinavo demostraría que las personas emprendedoras están más dispuestas a asumir riesgos empresariales si cuentan con un colchón de seguridad.

Stiglitz es todo un iconoclasta en los tiempos que corren. Su aproximación a la economía es prácticamente keynesiana, una corriente de pensamiento económico que no está precisamente de moda.

Me encantaría ver un buen debate entre Stiglitz y Xavier Sala-i-Martín (desgraciadamente su página está optimizada para Explorer). Sin ser un Premio Nobel -aunque sí tiene el premio Rey Juan Carlos I al mejor economista de España y Latinoamérica-, Sala-i-Martín es un profesional de gran renombre y de posturas claramente liberales y antikeynesianas. Se ha pronunciado públicamente en favor del sistema liberal anglosajón como algo mucho más eficaz que el modelo escandinavo, cuyos altos impuestos y prestaciones considera un freno al desarrollo económico.

En el caso de que alguien me pregunte mi opinión (lógicamente lastrada por el hecho de que no soy economista ni me conocen en la Fundación Nobel), creo que me inclinaría ligeramente por el lado de Stiglitz. No porque no confíe en el liberalismo y la libertad de empresa como motor fundamental del desarrollo económico -como creo que es-, sino porque hay demasiados casos en la historia económica -sudeste asiático, Argentina...- en los que la aplicación de una receta liberal sin muchos matices ha acabado en fuertes crisis (también hay que reconocer que estas crisis, de carácter fundamentalmente financiero, fueron alimentadas por el hecho de que el único aspecto donde realmente hubo liberalización fue en el movimiento de capitales y no hubo una liberalización económica real).

En todo caso, eso de que los emprendedores están más dispuestos a correr riesgos si cuentan con un colchón de seguridad, toca una tecla importante aunque discutible: ¿debe la sociedad, mediante sus impuestos, crear ese colchón de seguridad para favorecer la aparición de emprendedores? esa es, en mi opinión, una pregunta clave.

Suscripción por e-mail: un nuevo cachivache en mi blog

Desde que descubrí los lectores RSS y me quedé prendado de este sistema, no se había pasado por la cabeza que haya gente (y, de hecho, mucha gente) que prefiera recibir las actualizaciones de los blogs y otros sitios web por correo electrónico y no en un agregador.

Pero tiene su lógica. Instalar un nuevo programa o aprender un nuevo sistema es siempre algo incómodo.

Por lo tanto, creo que es obligación de cada uno de nosotros -de cada blogger- facilitar las cosas a nuestros lectores para que puedan acceder a los contenidos de la manera que a ellos les convenga. Es decir, que debemos esforzarnos por adaptarnos nosotros a las necesidades de los demás y no esperar que los demás se adapten a nuestra forma de ver las cosas.

Por eso, y a petición de una lectora, Mónica de Castro, he incorporado un sistema de suscripción a mi blog por correo electrónico. Lo encontraréis por abajo en la columna de la derecha.

viernes, octubre 06, 2006

Fraude, de nuevo, en la publicidad online

BusinessWeek ataca con virulencia a la publicidad online. Este artículo sobre el fraude en la publicidad en Internet es simplemente brutal. Es obvio que BusinessWeek no es un observador absolutamente imparcial (tiene interés en que se mantenga la publicidad en papel), pero las historias que cuenta y los argumentos expuestos son difícilmente rebatibles.

Simplemente, los clientes de este tipo de publicidad ven cómo gran parte del dinero que invierten acaba en manos de gente sin escrúpulos que crea páginas estúpidas y consigue a otra gente que hace click en los anuncios (pagándoles, por ejemplo). Así, los Google y los Yahoo, de forma no intencionada, están repartiendo un montón de dinero de sus anunciantes entre un montón de "emprendedores" de todo el mundo que se dedican a la industria del click incontinente, de escaso valor añadido y nulo impacto publicitario.

Y todo esto se añade el hecho de que hay motivos para tener dudas sobre la eficacia de la publicidad contextual (al menos en su forma actual).

Ya lo había comentado yo anteriormente: o se ponen las pilas para solucionar el problema del fraude, o los grandes de este negocio se van a encontrar con un serio problema de credibilidad que les va a afectar seriamente en la cuenta de resultados.

No es ninguna broma. Google vale más de 90.000 millones de dólares en bolsa. Ese valor es casi el mismo que el de empresas que facturan ocho o nueve veces más y que la duplican o triplican en beneficios. El valor de Google (y el de Yahoo) está alimentado por su talento, su indudable potencial innovador y unas enormes expectativas de futuro. Pero su modelo, hoy en día, está basado en ingresos fundamentalmente publicitarios.

Si se pierde la confianza de los clientes en este modelo, podría originarse un escenario de brusco ajuste en bolsa (utilizando los términos eufemísticos habituales para describir un descalabro). No lo deseamos nadie.

Vía: Trabajar sin conexión

martes, octubre 03, 2006

Relaciones Públicas, habilidades sociales y mala educación

Interesante y divertido texto de Steve Crescenzo, un profesional especializado en comunicación a empleados, sobre las habilidades sociales de los Relaciones públicas:

Can yo be a PR person if you have no people skills?

Me recuerda que no sólo la gente que se dedica a Comunicación y Relaciones Púlbicas debe cultivar sus habilidades sociales. En general todos deberíamos hacer un esfuerzo por mantener un alto nivel de educación.

En la última reunión de ALBA (Asociación de ayuda a personas con albinismo), algunos miembros de la asociación me comentaron cómo gente que no conoces de nada se siente con derecho a indagar sobre tu vida privada cuando te ven con tu niño por la calle. Lo menos lesivo es la estúpida pregunta: ¿Es adoptado? (digo yo que pensarán que es finlandés o algo así). Pero un padre me contó cómo tuvo que escuchar atónito la medio bronca que le había echado alguien por la calle por disfrazar al niño con gafas de sol y teñirle el pelo de blanco.

En estos casos, decir que el interlocutor "carece de habilidades sociales" no es más que un eufemismo.