viernes, diciembre 22, 2006

Inflación blogueril

No es que vaya a haber otra burbuja, pero parece que hay gente empeñada en que los blogs tengan un precio elevado.

No me explico cómo alguien puede creerse que mi blog vale más de 14.000 dólares.


My blog is worth $14,678.04.
How much is your blog worth?




Por supuesto, si alguien me paga esa cantidad, se lo vendo encantado.

martes, diciembre 19, 2006

¿Alguien se acuerda de los contenidos?

En los últimos tiempos mucha gente habla de blogs, Web 2.0, wikis, redes sociales, YouTube, podcasting y otros tantos canales de comunicación.

La oleada de información sobre lo relevantes que son estos canales en la comunicación moderna es casi enfermiza. Hay blogs que hablan de blogs que hablan de otros blogs que hablan de la capacidad de los blogs para comunicar cosas sobre blogs...

Y poca gente aprecia que lo relevante es que lo que se escriba en un blog capte la atención de alguien, aunque sea un reducido grupo de lectores.

En un artículo que destaca por la claridad de ideas, Julio Alonso nos recuerda que lo importante son los contenidos. Es decir, que la gente se queda a leer algo en Internet, simplemente porque le gusta, no porque sea un blog.
... cada vez más gente usa internet para formarse una opinión sobre multitud de cosas. Entre ellas sobre los productos que va a comprar o no. Resulta que cada vez más gente decide qué comprar o que no comprar influenciada, entre otros factores, por lo que lee sobre ellos en internet. Que luego sea en blogs, en foros, en comparadores de precios o en el messanger de su prima es lo de menos.
Me recuerda a una crítica que hacía un profesional de comunicación estadounidense (no recuerdo ahora quién) sobre la obsesión que les había entrado a muchos otros comunicadores: que el CEO tuviese un blog para la comunicación interna. Advertía este profesional que canales no han faltado nunca, que lo que faltan son cosas que contar. De nada sirve que el CEO tenga un blog, una newsletter por e-mail o una enciclopedia entera a su disposición si no tiene nada interesante que compartir con sus lectores.

lunes, diciembre 18, 2006

¡Qué hermosa iniciativa!

¿Quién dijo que queríamos ordenadores que tomasen decisiones por su cuenta o que hiciesen sugerencias impertinentes? No queremos ordenadores inteligentes, queremos ordenadores obedientes.


Me uno sin dudarlo al movimiento "Clippo must die".

Y por si alguien tiene todavía dudas sobre lo molesto que es, aquí está en carne y hueso.

Vía: Halón disparado

miércoles, diciembre 13, 2006

Buscador para intranets: IBM y Yahoo!

Una noticia de la casa por lo menos curiosa: IBM y Yahoo! ofrecen un buscador gratuito para intranets.

El IBM OmniFind Yahoo! Edition compite directamente con Google Mini, pero con más capacidad (500.000 documentos frente a 300.000) y gratis, frente a los casi 9.000 dólares que cuesta el servicio de Google.

Es un buscador "de entrada", más que suficiente para muchísimas empresas. Hay versiones superiores y servicio de soporte telefónico de pago para las empresas que necesiten algo más.

Nicholas Carr ya ha hecho un comentario sobre el tema en Rough Type. Me gusta la frase final:
En una era de informática barata, el hardware quiere ser software y el software quiere ser gratis.

Una definición para Second Life

En un artículo de USA Today sobre las actividades de IBM en Second Life:
Second Life is a subscription-based 3-D fantasy world devoted to capitalism - a 21st century version of Monopoly that generates real money for successful players
(Más o menos: Second Life es un mundo de fantasía en 3-D basado en suscripciones dedicado al capitalismo - una versión del Monopoly del siglo XXI que genera dinero real a los jugadores de éxito).

Por supuesto, Second Life es mucho más que eso.
  • Es un sitio web en 3-D
  • Un lugar donde convergen tecnologías web con otras tecnologías
  • Una plataforma para la educación y la formación
  • Un entorno para experimentar cosas nuevas e innovar
  • ... y un largo etcétera
No sé dónde acabará esta senda, pero el trayecto es de lo más interesante.

martes, diciembre 12, 2006

Narcisismo profesional

No me cabe duda de que hay artistas que se enamoran de sí mismos. Otros, en plan Pigmalión, se enamoran de sus obras.

Algo así ha debido pasarles a los creadores de Happy Feet, un musical de animación de excelente factura, no hay duda, que fui a ver este fin de semana con los niños animado por los trailers que un amigo puso en su blog.

Es una película técnicamente impecable, la música está escogida con gran criterio, la animación es impresionante. Han mostrado una habilidad fuera de lo común para conseguir pingüinos bailando que siguen teniendo movimientos de pingüino y los detalles (como los desplazamientos de la nieve bajo las patas de los animalejos) están cuidados con primor.

Pero le sobra media hora de metraje y le falta consistencia al guión.

Creo que los autores se animaron con su propia habilidad. Se enamoraron de su trabajo y no le vieron defecto alguno. O, mejor aún, se enamoraron de sí mismos -como Narciso- al verse reflejandos en el espejo de su propia obra y se negaron a eliminar fotograma alguno.

Podrían haber dedicado parte del talento desplegado a mejorar el guión y a contratar un montador que les bajase del altar.

Es algo que no sólo le pasa a esta película. Últimamente, en el cine abunda eso que se llama Director's cut y que no es más que lo que había antes de que alguien con más criterio que el propio director le metiese tijera al metraje para evitar que los espectadores se duerman en la sala.

viernes, diciembre 08, 2006

Sobre el futuro de el DRM

Los sistemas DRM (Digital Rights Management) han sido vistos por la industria musical como una posible solución al problema de la distribución digital de sus productos. El objetivo, evitar que la copia privada se convierta en método para una distribución de música fuera de su control.

El problema es que estos sistemas tienen algunos inconvenientes:
  1. Resultan bastante molestos para los usuarios ya que impiden traspasar la música a dispositivos que no acepten el DRM. Me refiero al hecho de que una persona se haya bajado una música a su iTunes, pagándola, y no la pueda utilizar en el reproductor MP3 del coche.
  2. No están estandarizados. Hay incompatibilidades de dispositivos dependiendo de fabricantes y proveedores.
  3. De momento son frágiles y hay gente muy capaz de romperlos e iniciar una cadena de distribución paralela.
  4. Una vez que las piezas de música entran en los sistemas P2P (eMule y compañía), el usuario tiene pocos incentivos para seguir comprando música con DRM (¿por qué iba a hacerlo si la puede conseguir sin ese limitador?).
Leo en el imprescindible blog de Nicholas Carr, Rough Type, un texto relevante sobre este asunto.

EMI está ensayando un modelo de venta de música online en archivos MP3 sin DRM.

El motivo está en que el modelo existente (básicamente el de iTunes de Apple) podría estar tocando techo -las tasas de crecimiento se están ralentizando-. De ese modo, si la industria musical sigue queriendo impulsar la venta de música online -y por supuesto que quieren-, no le queda otra buscar fórmulas más imaginativas y tratar de captar al público que no está dispuesto a comprar música con la restricción que impone el DRM.

Se pregunta Nicholas Carr si no es ese un modo de impulsar la "copia descontrolada". Y su respuesta es contundente: NO, porque la copia sin control de las discográficas ya existe, a raudales, y este movimiento de EMI no hace más que reconocer una realidad palpable.

Yo me pregunto si un modelo similar, donde las productoras lanzasen sus productos a la red sin protección alguna, sería posible en la industria del cine, donde los costes de producción por unidad son mucho más grandes que en la industria de la música.

La cosa tiene su enjundia, puesto que las grandes productoras cinematográficas están trabajando con fabricantes de dispositivos y con empresas del sector tecnológico (entre ellas IBM) para la creación de un DRM estandarizado, y con niveles de seguridad mucho más altos que los actuales, para incorporarlo a la próxima generación de dispositivos de alta resolución.

Pero si funciona el modelo de EMI y, de hecho, se vende música sin DRM ¿no podría hacerse lo mismo con el cine?

Tendría que ser un modelo de negocio basado en la velocidad: se produce la película, se explota al máximo en cines en apenas unas semanas desde el estreno, y a partir de ahí se sitúa en el catálogo de venta online para aprovechar su valor residual, sin concederle mayor importancia al hecho de que haya gente que las copie sin pagar. Podría funcionar.

martes, diciembre 05, 2006

La madre de todos los cacharros

Leo en El Blog Salmón que Apple lanzará un iPhone (un cruce entre iPod y un teléfono móvil)

Héctor, un lector, comenta:
Pues la verdad es que si a la vez dispusiera de una pequeña funcionalidad de PDA para leer documentos y hacer anotaciones, así como navegar por internet y mandar sms sería el líder de mi corazón la verdad. Es decir un cruce entre Blackberry, pda e ipod.
Yo también me apunto.

Más de globalización y empleo

La globalización, con la inevitable transferencia de ciertos tipos de empleos a otros países, tiene consecuencias notables sobre la formación y la educación.

¿Qué le aconsejarías estudiar a tus hijos? ¿Una carrera técnica? (hoy por hoy empleo que se externaliza de forma creciente) ¿o Derecho? (una profesión bastante delimitada por las fronteras estatales).

¿Y quién te dice que lo que hoy es una decisión inteligente lo seguirá siendo cuando tu hijo termine la carrera?

Algunas pistas:
- A los técnicos les conviene tener conocimientos transversales, no demasiado especializados, para poder reciclarse a proyectos de diferente naturaleza. Todo lo que se convierte en un proceso estandarizado se puede externalizar con facilidad.
- Los profesionales no técnicos tampoco pueden dar la espalda a las tecnologías. Un día se pueden encontrar con que gran parte de su trabajo se hace en otro país y no van a saber reaccionar. Sí, un porcentaje del trabajo de los abogados (lo que no requiera asistencia personal en un juicio) también podría hacerse desde fuera.

Antes creía que trabajar en comunicaciones o marketing era una buena vacuna contra la deslocalización de mi puesto de trabajo. A fin de cuentas, aunque las lavadoras se fabriquen en China, se venden aquí y alguien tiene que promocionarlas en los medios. Ahora que las relaciones personales se hacen por correo electrónico, no estoy tan seguro.

Más en Multimaníaco: aquí y aquí

lunes, diciembre 04, 2006

Comunicación digital

Datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT):
Los menores de 18 años dedican a los medios digitales una media de 14 horas semanales, mientras que para la televisión reservan 12 horas; para la radio, seis, y para los periódicos, revistas y cine, dos horas.

Entre los de 18 a 54 años, los medios digitales absorben 16 horas, mientras que la televisión cerca de 13; la radio, ocho; los periódicos, dos (entre los de 36 a 54 años sube a tres horas); las revistas, otras dos y el cine, una.

La única excepción llega de la mano de los mayores de 55 años, que aún dedica 16 horas a la televisión, frente a las ocho de los medios digitales, a las siete de la radio, las cinco de los periódicos, las tres de las revistas y la menos de una del cine.

Una buena pista para saber cómo orientar las políticas de comunicación de las empresas.

Vía El Mundo.

(Nota: la UIT se define como un organismo internacional del sistema de Naciones Unidas)

Actualización (07/12/2006): hay un resumen ejecutivo descargable en formato pdf. El informe completo es de pago, pero el resumen sí se puede consultar.

domingo, diciembre 03, 2006

¿Hasta dónde puede llegar el compromiso social de un empresario?

Los empresarios y directivos se encuentran siempre rodeados de dilemas. Con los recursos que tienen a su disposición pueden hacer varias cosas: invertir para ganar más dinero, contratar más empleados, subir los sueldos, repartir beneficios a los accionistas, crear una guardería para los hijos de los trabajadores, donar recursos a ONGs, abrir una cuenta secreta en Suiza y no decírselo a nadie...

Muchos empresarios, creo, tienen resuelto el problema. Su misión es generar riqueza y sus acciones están dirigidas fundamentalmente a conseguir ese objetivo. No es malo, ya que la generación de riqueza es, probablemente, una de las mejores aportaciones que las empresas pueden hacer a la sociedad. Pero indudablemente, pueden hacer otras cosas.

En mi carrera de publirreportero (anterior a la de comunicador empresarial), tuve la oportunidad de entrevistar a cientos de empresarios en todo el mundo. Quizá lo que más me llamó la atención en aquel periodo fue el discurso monocorde que encontré en todo el mundo. Los empresarios, desde Canadá a Filipinas pasando por Croacia, quieren sólo tres cosas: impuestos más bajos, tipos de interés reducidos y flexibilidad del mercado laboral.

Bueno, todos los empresarios no.

Allá por 1995 tuve la oportunidad de hacer una entrevista que ha dejado una huella indeleble en mi memoria. Yo estaba en la India, donde la rigidez del mercado laboral era por entonces severa (no sé cómo está ahora el tema). Por lo tanto, era un tema que surgía recurrentemente en las entrevistas. Y, cómo no, los empresarios querían que aumentase la flexibilidad.

Sin embargo, la India es un país curioso en el que los empresarios en general tienen una gran conciencia social. Por lo tanto, su petición de flexibilidad la rodeaban siempre de matices (se oponían al despido libre, querían acompañar la flexibilidad con medidas de colchón social, etc.)

Y en un caso concreto, al preguntarle a un empresario si estaba a favor de incrementar la flexibilidad del mercado laboral me contestó directamente que no.

Muy sorprendido, le pedí que argumentase su posición. Y esto, más o menos, pues cito de memoria, fue lo que me contestó:
La India es un país pobre y despedir a un trabajador significa condenarle a él y a toda su familia a la miseria. En el caso de encontrarme con que me sobran trabajadores, mi misión como empresario es encontrar una actividad rentable en la que emplear esa mano de obra. Ese es mi trabajo y ese es mi compromiso con esta sociedad.
Destaco la palabra rentable (y me sigo quitando el sombrero ante el nivel de compromiso que mostró el entrevistado).

sábado, diciembre 02, 2006

Nuevo diseño y "tagging up!"

Por fin superé la pereza. He cambiado de plantilla del blog. La anterior me tenía hastiado.

Aprovecho la oportunidad para sumarme al movimiento "tagging up!", iniciado por Xavier, un compañero de IBM.

El razonamiento es simple: leo el título, leo las etiquetas y, si aun así me interesa, sigo leyendo.

Es decir, le ponemos las cosas fáciles al lector.

"tagging up" no es marca registrada ni lo va a ser, pero de momento se está convirtiendo en una seña de identidad de los blogueros de IBM en España (cosa que puede cambiar en cualquier momento si otra gente se suma a esta tendencia).

viernes, diciembre 01, 2006

Advertencias sobre la economía española

En los últimos días han aparecido dos advertencias serias sobre la evolución de la economía española:

En El Mundo: La ONU alerta de la 'especulación urbanística desenfrenada' en España
En The Economist: Bull run, the good times may no last (más o menos se traduce por: La carrera del toro, los buenos tiempos podrían no durar)

El primer artículo es más de lo mismo. Un aviso sobre la especulación desenfrenada -en este caso con el trasfondo de las dificultades para encontrar vivienda para los inmigrantes- que beneficia únicamente a los promotores. El observador de la ONU propone eliminar las ventajas fiscales de la compra de vivienda que, en su opinión, acaba siendo una subvención a las constructoras.

El artículo de The Economist es algo más profundo. Comenta los buenos momentos que han pasado las empresas españolas -de diversos sectores- que han tenido una buena expansión internacional en los últimos años. Pero el texto advierte sobre varios factores que se van a producir pronto y que van a pasar factura:

  • Las ventajas fiscales a empresas españolas por invertir en el exterior deben terminar este año, de acuerdo con la Comisión Europea.
  • Demasiada dependencia de la construcción, que supondría aproximadamente un 10% del PIB. El artículo habla directamente de "housing bubble" (burbuja inmobiliaria), que se debe desinflar según van subiendo los tipos de interés en Europa. Si pincha o se desinfla, el sector constructor -que ha intentado diversificarse, pero no lo ha conseguido del todo- va a sufrir las consecuencias y puede arrastrar a otros sectores. La caída del consumo asociada a subidas de tipos, por cierto, también afectaría a otros sectores aparte del inmobiliario.
  • A partir del próximo año, también comienzan a decrecer las inversiones de los fondos europeos. Eso afectará a las empresas constructoras del subsector de infraestructuras, que han sido las principales beneficiarias de estas inversiones.
El artículo concluye explicando que las ambiciones exteriores de las empresas españolas pueden verse seriamente dañadas por estas circunstancias.

Un panorama un tanto pesimista y sombrío que quizá no lleve a ninguna debacle, pero que debe tener nerviosos a los directivos empresariales del país.