miércoles, febrero 28, 2007

¿A qué nos vamos a dedicar en el futuro?

Una lectura un tanto pesimista sobre la evolución del empleo en la era de Internet:

No jobs on the net

Es de Nicholas Carr, autor de Rough Type, un blog que suele poner los puntos sobre las íes ante las oleadas de optimismo más o menos fundado que se producen periódicamente en torno a las tecnologías y a Internet.

Afecta directamente al mundo del periodismo y la comunicación. Conviene leer los comentarios, ya que apuntan algunas pistas que, aunque son obvias, también son relevantes. Por ejemplo, que la publicación online evita la necesidad de que diversos periodistas escriban diversos artículos para varios periódicos sobre un mismo hecho. Es decir, que la efectividad de cada acción de comunicación es mayor ahora que hace unos años y, por lo tanto, hacen falta menos periodistas para informar al mismo volumen de población.

Nicholas Carr indica--citando un estudio del mercado de trabajo en EE.UU.-- que ahora trabajan menos periodistas en medios tradicionales que hace unos años. Pero eso no ha sido realmente compensado por un mayor número de periodistas trabajando online. De hecho, en los últimos 6 años, el número total de periodistas publicando en cualquier tipo de medio ha descendido un 11% y el descenso ha sido más acusado porcentualmente en el periodismo online --incluyendo publicación multimedia en la red--.

No sé muy bien a qué nos vamos a dedicar en el futuro los periodistas y los comunicadores. En esto de la evolución del empleo, el crecimiento de la productividad y el impacto de Internet sobre nuestro trabajo creo que estamos más o menos en el mismo barco.

En mi opinión, caben las siguientes posibilidades (no excluyentes):

a) Que se potencie la comunicación desde las fuentes primarias de información (empresas e instituciones, mayormente). Ello implica un posible crecimiento de empleo en el área de comunicación corporativa. También implica que los departamentos de comunicación intentarán establecer una vinculación más directa con los clientes y el público en general. Esto llevaría aparejado que la intermediación de los periodistas sería cada vez menos relevante.

El inconveniente de esta opción, si es que se produce, es que el trabajo de intermediación de los periodistas ha sido hasta ahora crucial para ordenar, clasificar y explicar las toneladas de información corporativa que se producen cada día. Es decir, que han sido un filtro para suavizar la habitual aridez de la información institucionalizada.

O bien en los departamentos de comunicación se aprende a hacer ese trabajo de filtro --y de lenguaje más cercano a la realidad de un público no especializado--, o el resultado serán cientos de miles de piezas informativas irrelevantes que circularán por Internet sin que nadie les preste atención.

b) Que se establezcan claramente algunos medios y periodistas líderes en sus respectivas especialidades que marcarán la pauta de lo que realmente se lee. Es decir, que el hecho de que haya menos periodistas con empleo incrementará el valor (la eficacia de la acción de comunicación) de cada uno de los periodistas que queden en activo.

En este somero análisis me estoy refiriendo sólo a medios de comunicación más o menos tradicionales y al periodismo profesional (periodistas que cobran por su trabajo). Es decir, no me refiero a bloggers y a gente que publica porque le apetece sin cobrar a cambio. Pero indudablemente, también son un factor de distorsión del mercado laboral en periodismo y comunicación.

Pero en todo caso, no es un panorama tranquilizador.

martes, febrero 27, 2007

Eufemismos en la comunicación empresarial

Me encanta ver cómo los seres humanos tratamos de esconder verdades como puños bajo el dulce sonido de palabras huecas.

Ocurre en todos los ámbitos, y especialmente en el de la comunicación. Tanto en la comunicación corporativa como, sobre todo, en la comunicación de marketing a clientes.

Hay miedo a llamar al pan pan y al vino vino. No vaya a ser que la gente llegue a comprender lo que ocurre realmente.

Es habitual, por ejemplo, que cuando un banco te anuncie el cobro de comisiones o una subida de tipos de interés sobre tu hipoteca, te incluya frases del tipo:
Con el objetivo de adecuar las condiciones de su contrato al nuevo entorno macroeconómico globalizado, y con la vista puesta en la mejora permanente del servicio..., agradeciendo la confianza que tiene usted depositada en nuestra entidad..., vamos a proceder a....
Con un poco de suerte, te cansas de leer pronto y no llegas a enterarte de que la entidad en la que has depositado tu confianza va a proceder a brutalizarte en el próximo recibo.

Ayer, por ejemplo, recibí una notificación de la comunidad de propietarios que, si bien era bastante clara y meridiana en sus intenciones (anunciaba el cobro de varios recibos especiales), terminaba el escrito con una frase memorable:
Esperando que entienda tanta actividad económica en tan corto espacio de tiempo...
¡Glorioso! (tradúzcase actividad económica por recibos o pagos y corto espacio de tiempo por febrero y marzo).

Desde el punto de vista profesional, me llama la atención cómo poco a poco va transformándose el sentido de las palabras y las expresiones. Al final, la expresión que todo el mundo utilizaba para disimular algo se acaba convirtiendo en sinónimo de ese algo que se quería ocultar o disimular. Y surge entonces la necesidad de inventarse nuevas expresiones cada vez más floridas.

Por ejemplo, ya nadie puede hablar de una "reestructuración" empresarial sin que el lector entienda "despidos", así que se impone alargar la expresión utilizando cada vez más palabras huecas (ie: proceso de reorganización operativa, proceso de reasignación de recursos o, simplemente, proceso de adaptación organizativa a las nuevas realidades del mercado).

Me pregunto si tanto esfuerzo literario en las comunicaciones de tantas y tantas empresas tiene realmente algún sentido o sólo sirve para calmar las aguas dentro de la propia organización.

miércoles, febrero 21, 2007

Lección inaugural del Master de Periodismo UAM-El País

He tenido la oportunidad de asistir hoy a la ceremonia de entrega de diplomas de la promoción 2006 del Máster de Periodismo UAM-El País, y a la lección inaugural del nuevo curso.

He ido fundamentalmente atraído por el hecho de que el actual director de El País, Javier Moreno, es compañero mío de promoción y era una buena oportunidad para saludarlo, aprovechando que él estaba a cargo de la conferencia principal.

No me ha defraudado en absoluto. Bajo el título genérico de "El periodismo del futuro" ha ofrecido una visión nada complaciente de lo que está ocurriendo en la prensa y, particularmente, sobre los negros nubarrones que se ciernen sobre el modelo de negocio tradicional de la prensa en papel.

Su visión coincide, casi diría yo que punto por punto, con lo que muchos estamos diciendo en la blogosfera. No solo yo, sino gente mucho más autorizada y con mayor conocimiento del sector.

El modelo de prensa en papel está agonizando lentamente. Y el modelo de negocio periodístico en torno a Internet no está nada claro.

Eso sí, ha introducido un matiz importante en su charla. Siempre hay un hueco, de carácter profesional, para un periodismo crítico que vaya más allá de la mera repetición de lo que dicen las fuentes oficiales, un periodismo basado en la investigación de los hechos y en la necesidad de ofrecer a los ciudadanos información veraz fuera de los canales oficiales.

¿Son los medios tradicionales los encargados de hacer ese periodismo? ¿o será más bien una tarea del periodismo ciudadano?

No está claro, como tampoco está claro cómo construir un modelo de negocio alrededor de eso.

martes, febrero 20, 2007

Otra vez veo el futuro de la prensa en papel: es chungo

A pesar de que estoy convencido de no tener ninguna capacidad precognitiva, ni ser capaz de leer el destino en las estrellas, me voy a atrever a lanzar una predicción sobre el futuro de la prensa en papel.

Es chungo, muy chungo (nótese que en esta predicción me abstengo de marcar límites temporales y me limito a una generalidad. Es la mejor forma de que no te incluyan en la serie Futuro Imperfecto).

No se trata ya tan sólo de la competencia feroz de la información online, o de la presión de los gratuitos sobre los medios de pago, o de un modelo de negocio que pierde impulso.

De lo que se trata es de la pérdida de vigencia del propio formato papel.

Mi compañero Xavier ya me llamó la atención sobre Sony Reader, un fascinante aparatejo que permite leer libros electrónicos, documentos en formato "pdf" y muchas otras cosas con gran calidad de visionado, sin cansar la vista, etc.



Y hoy me encuentro en Error 500 con este otro dispositivo, Readius, un concepto similar, pero con la ventaja de que la pantalla es enrollable y cabe en un bolsillo.

readius


Sí, ya sé que esto de la tinta electrónica se inventó ni se sabe ya cuándo y que desde entonces no ha pasado nada relevante. De hecho, IBM tenía un prototipo basado en esta tecnología hace como siete u ocho años.

Pero lo importante es que ahora parece que estamos pasando de los prototipos a productos comerciales.

¿Podemos imaginar un mundo en el que la gente, en vez de leer 20 minutos en papel en el trayecto al trabajo, lleve uno de estos cacharros en el bolsillo para leer de sus fuentes y periódicos online favoritos?

Yo sí me lo imagino. Aunque también podría ser de otra manera :-)

Parece que nos han hecho caso

Parece que en Microsoft nos han hecho caso y se han cargado al molesto clippy.

No, no voy a ser tan egocéntrico como para considerarlo un éxito de la presión blogosférica sobre el todopoderoso fabricante de software. Más bien parece que clippo se ha muerto solo.

Eso sí, me sorprende que en la empresa sigan diciendo que hay gente que lo echa de menos. No me lo puedo creer.

jueves, febrero 15, 2007

¿El New York Times dejará de imprimirse en 5 años?

Parece que no soy el único que habla de cinco años como un límite para la prensa escrita (de pago).

Me entero a través de Comucor de que el propietario del New York Times reconoce que su periódico podría dejar de imprimirse en cinco años.

Yo mismo consideré mi previsión como algo exagerado, casi una licencia poética para darle dramatismo a la idea.

Pero lo cierto es que, si bien es seguro que dentro de cinco años seguirá habiendo mucho público para la prensa escrita --de eso no hay duda--, lo que no está tan claro es que a las empresas editoriales les vaya a seguir siendo rentable.

Si los editores encuentran rentabilidad a las ediciones online y las ediciones impresas empiezan a dar pérdidas a pesar de tener lectores ¿qué sentido tendrá mantenerlas?

martes, febrero 13, 2007

Debate sobre jornada escolar (necesito ayuda)

Esto es un llamamiento a todos los padres con hijos en edad escolar. A aquellos que leáis esta anotación, os pido por favor que me ayudéis a recabar información y reproduzcáis esta nota en vuestros blogs (patético llamamiento para convertir esto en algo viral :-)).

En el colegio de mi hijo ha aparcido este año el debate sobre la jornada escolar. En breve: el profesorado propone pasar a jornada continua.

El horario actual es de 9:30 a 4:30 con la pausa de la comida en medio.
La jornada propuesta es de 9:00 a 14:00, quedándose a continuación los niños que comen en el colegio en el comedor escolar hasta las 16:00.

A partir de las 16:30 hay actividades extraescolares (no está claro cómo se piensa cubrir la media hora de lapso entre el fin de la comida y las actividades extraescolares --quizá con servicios de acogida).

No cambia el número de horas lectivas y, aparentemente, el mayor trastorno es modificar en 30 minutos la hora de entrada y salida.

Pues ha estallado la guerra.

Como ocurre en todo en esta vida, hay padres que están de acuerdo, otros que no, a unos les viene bien para organizarse mejor la vida, a otros peor. Unos consideran que eso es bueno para organizar las tardes con otro tipo de actividades, otros creen que los niños pasarán más horas viendo la tele. A los profesores parece que les viene de perlas y, según dicen, es maravilloso para la educación de los hijos.

El ayuntamiento de mi ciudad se opone al cambio frontalmente, pero la decisión depende del Consejo Escolar, donde hace falta mayoría absoluta para proponer el cambio y creo que unanimidad por parte de los padres representados (por supuesto, cuando se escogió el Consejo Escolar, esto no estaba en ningún programa).

Aprovechando que este año no da tiempo a presentar el proyecto de cambio y, en todo caso, se presentará el próximo curso, quiero crear un documento serio sobre las ventajas y desventajas de la jornada continua en los colegios y tratar de distribuirlo entre padres y profesores antes de que se tome ninguna decisión.

Pero para ello, necesito recabar información. No necesito muchas opiniones, y ni siquiera argumentos a favor o en contra (aunque si alguien los quiere aportar, son bienvenidos), lo que realmente necesito son datos. Es decir, necesito acceder a los estudios que hayan podido realizarse en torno a este tema de la jornada escolar, si incide realmente en el rendimiento de los niños, si hay alguna prueba empírica de bajón de rendimiento intelectual por la tarde, si ocurre lo mismo a quinta hora de la mañana, si hay efectos negativos de separar 60 minutos más el desayuno y la comida, etcétera.

Por Internet he encontrado un debate interesante organizado por el AMPA del Colegio Público Alhambra

En este debate se menciona un estudio firmado por José Antonio Caride sobre la implantación de esta jornada en colegios de Galicia, pero no he encontrado dicho informe. También se menciona un informe de Fernández Enguita, pero no lo he localizado.

Me consta que existen artículos sobre el tema en la revista Cuadernos de Pedagogía, pero no puedo acceder a ellos porque no soy suscriptor.

De momento, he creado un pequeño documento con argumentos a favor y en contra con lo que he ido recabando por Internet. De momento he encontrado más argumentos en contra que a favor del cambio de jornada, pero estos argumentos --todos discutibles-- son siempre endebles si no se acompañan con datos contrastados.

Para el que quiera curiosear, este es el documento que he elaborado: Argumentos a favor y en contra de la jornada continua.

El día que los editores belgas se pegaron un tiro en el pie

Los tribunales belgas han dado la razón a los editores y obligan a cerrar Google News en el país

Un tribunal de Bruselas determina que Google News viola derechos de autor
  • Es un gran día para los derechos de autor
  • Es un mal día para los ciudadanos belgas
  • Y es el día en que los editores belgas se pegaron un tiro en el pie o se hicieron el harakiri (¿cómo se escribe harakiri?).
Yo me imagino a mí mismo allá, en la muy europea Bruselas, o en Amberes, tratando de econtrar información sobre cualquier tema y sin acceso a Google News Bélgica. ¿Qué haré? ¡exacto! buscaré la información en Google News Francia, o Google News US, o en Yahoo, o en Technorati, o en ..., o en ... , o en ... (sustituya los puntos suspensivos por el servicio de información online que le apetezca).

Es decir, que esta decisión empuja a sus periódicos a un nuevo nivel de irrelevancia en Internet.

Ya lo dijo Julio César en la Guerra de las Galias: de todos los pueblos galos, los editores belgas son los más valientes.

Trascender nuestra tribu, un texto para la reflexión.

Para la reflexión. Xavier nos ofrece algunos elementos sobre educación e identidad que considero valiosos:

Trascender nuestra tribu

Me ha gustado especialmente esta frase:

...llevo muchos años sorprendido de que el sentimiento patriótico no esté en el ámbito de lo privado, junto a la religión, tu equipo de fútbol o tus preferencias sexuales y de color de calcetines...
Aprovecho la oportunidad para recomendar la lectura y seguimiento del peculiar blog de Xavier, un compañero de IBM. Es un blog trilingüe (español, inglés y catalán, sin que el orden de los idiomas tenga importancia alguna) y habla de cosas tan variadas como el desarrollo de software, los estándares abiertos, la educación de los niños o pasear en bicicleta.

Quizá sea una muestra de que eso de que hace falta mantener el foco para hacer un buen blog quizá tenga algo de mito.

viernes, febrero 09, 2007

El día que se jodió la prensa

Josu publica hoy en Malaprensa una captura de pantalla de lo más reveladora.

Entre lo más leído de elpais.es se encuentran destacadas varias noticias sobre la muerte de Érika Ortiz, la renuncia de Buenafuente a un premio de radio porque también lo recibe Federico Jiménez Losantos y la reacción de Luis del Olmo y la muerte de una ex modelo de Play Boy. También una noticia de Fernando Alonso y su nuevo coche. Sólo una información entre las 10 primeras es de política, y además es cansina, no es realmente una novedad.

Cuando veo este tipo de cosas siempre recuerdo el día de la muerte de Lady Di (en mi opinión ese fue el día en que definitivamente se jodió la prensa). El País le dedicó al suceso 10 páginas enteras de su sección de Internacional. No 10 páginas de Sociedad, ni un despliegue especial en la zona de obituarios, no. En la muy valorada sección de Internacional.

También le dedicó la portada prácticamente entera y la contraportada.

Yo no dudo que fuese la noticia del día, pero ¡12 páginas al día siguiente! ¡Cuando todavía se sabía bastante poco de las circunstancias del suceso! Era imposible contar tantas cosas y sin embargo lo hicieron (lógicamente, había repeticiones y reiteraciones hasta el aburrimiento).

Otros medios también hicieron coberturas desmesuradas.

¿Por qué hizo un despliegue así El País? Creo que la respuesta está en la selección de noticias que Josu ha detectado hoy. Porque en las redacciones saben que eso es lo que quiere leer mucha, muchísima gente.

Pero, en mi modesta opinión, el papel de la prensa no consiste sólo en darle a los lectores lo que éstos quieren leer, sino en informarles de las cosas que es importante que lean porque tienen trascendencia. Es decir, que los medios de comunicación nos tienen que contar cosas que realmente no nos apetece leer, ver ni escuchar, pero que como ciudadanos debemos conocer.

En eso, creo yo, consiste el trabajo de hacer una buena valoración de la información, no en darle páginas (o minutos en la tele y la radio) al tema que esté más de moda o al que genere más lágrimas.

martes, febrero 06, 2007

Periodismo de análisis vs. periodismo de consignas

Hoy publica el diario El País un interesante artículo sobre la querella de Novartis contra la ley de patentes de la India.

Ya había comentado yo hace unos días que se trata de un tema conflictivo y que no me gustaría estar en la piel del director de comunicación de Novartis.

Me ha gustado mucho la aproximación de El País a este tema, en particular en este artículo. En vez de sumarse a la corriente fácil del periodismo de consignas (ie: todos contra la malvada multinacional que va a dejar sin medicinas a los pobres), el autor del artículo ha optado por ofrecer diversos elementos de análisis. Eso facilita, creo yo, que el lector saque sus propias conclusiones.

Lógicamente, esos elementos te permiten ver la realidad desde diferentes ángulos. Uno que no se me había ocurrido a mí en absoluto, pero que tiene mucho sentido, es que la ley de patentes de la India no garantiza que el medicamento llegue a quien lo necesita (aunque el genérico cueste 10 veces menos sigue siendo prohibitivo para la mayor parte de los habitantes del país).

De hecho, esa legislación está favoreciendo, entre otras cosas, a la industria farmacéutica india, que se puede aprovechar de los desarrollos de I+D de empresas de países desarrollados y competir con ellas, con sus propios productos, en el mercado local y en terceros mercados, sin afrontar elevados costes de investigación y desarrollo. No es mal negocio.

Por otra parte, parece ser que si hay 6.500 pacientes en la India utilizando Glivec -el medicamento en disputa- es principalmente gracias a las donaciones de Novartis y no al precio del genérico.

Pero tampoco hay que caer en la consigna contraria (ie: todos contra el malvado Gobierno indio que está favoreciendo a su industria local y jerifaltes nacionales a costa del derecho internacional y del esfuerzo inversor de terceros). Otro de los elementos de juicio que nos ofrece el artículo es que muchas industrias farmacéuticas introducen pequeñas mejoras en medicamentos que no son nuevos en absoluto con el único objetivo de prolongar artificialmente la vigencia de la patente. Esta argucia, parece ser, no se ha aplicado al caso de Glivec pero es, en gran medida, el meollo de la cuestión.

En fin, que volviendo al tema del periodismo y de la aproximación de los periodistas a determinados temas, me alegra ver que no todo es periodismo de consignas (o economía de la atención, como creo que se llama ahora) y que todavía hay hueco para ofrecer un periodismo de análisis, o al menos la posibilidad de ofrecer los elementos necesarios para que el lector intente hacer su propio análisis.

Ya hice un apunte hace algún tiempo sobre este tema: Atención vs. reflexión.

viernes, febrero 02, 2007

Vídeo promocional de AT&T

Un excelente vídeo, tanto desde el punto de vista de la comunicación (dice en 2 minutos lo que otros llevan años intentando decir) como desde el punto de vista de las perspectivas tecnológicas.

Es algo antiguo, de 1993, pero merece la pena. Algunas de las cosas que menciona se han hecho realidad. Otras no tanto...



Vía: JFTamames

jueves, febrero 01, 2007

Medio Ambiente esquizofrénico

El hombre es el único animal capaz de mantener dos ideas contradictorias en la cabeza al mismo tiempo.

No he podido evitar la tentación de hacer una captura de pantalla de dos noticias consecutivas que aparecen hoy en El Mundo