viernes, febrero 09, 2007

El día que se jodió la prensa

Josu publica hoy en Malaprensa una captura de pantalla de lo más reveladora.

Entre lo más leído de elpais.es se encuentran destacadas varias noticias sobre la muerte de Érika Ortiz, la renuncia de Buenafuente a un premio de radio porque también lo recibe Federico Jiménez Losantos y la reacción de Luis del Olmo y la muerte de una ex modelo de Play Boy. También una noticia de Fernando Alonso y su nuevo coche. Sólo una información entre las 10 primeras es de política, y además es cansina, no es realmente una novedad.

Cuando veo este tipo de cosas siempre recuerdo el día de la muerte de Lady Di (en mi opinión ese fue el día en que definitivamente se jodió la prensa). El País le dedicó al suceso 10 páginas enteras de su sección de Internacional. No 10 páginas de Sociedad, ni un despliegue especial en la zona de obituarios, no. En la muy valorada sección de Internacional.

También le dedicó la portada prácticamente entera y la contraportada.

Yo no dudo que fuese la noticia del día, pero ¡12 páginas al día siguiente! ¡Cuando todavía se sabía bastante poco de las circunstancias del suceso! Era imposible contar tantas cosas y sin embargo lo hicieron (lógicamente, había repeticiones y reiteraciones hasta el aburrimiento).

Otros medios también hicieron coberturas desmesuradas.

¿Por qué hizo un despliegue así El País? Creo que la respuesta está en la selección de noticias que Josu ha detectado hoy. Porque en las redacciones saben que eso es lo que quiere leer mucha, muchísima gente.

Pero, en mi modesta opinión, el papel de la prensa no consiste sólo en darle a los lectores lo que éstos quieren leer, sino en informarles de las cosas que es importante que lean porque tienen trascendencia. Es decir, que los medios de comunicación nos tienen que contar cosas que realmente no nos apetece leer, ver ni escuchar, pero que como ciudadanos debemos conocer.

En eso, creo yo, consiste el trabajo de hacer una buena valoración de la información, no en darle páginas (o minutos en la tele y la radio) al tema que esté más de moda o al que genere más lágrimas.

4 comentarios:

Øttinger dijo...

Me temo que no. La función de la prensa es entretener. Por desgracia es así. EL medio por el que mayor número de ciudadanos se informa es la televisión, que nació con vocación de entretener, se transformó (sobre todo en los EEUU con el nacimiento de los canales de información) en medio de información, para volver a esta nueva cosa que no se sabe muy bien qué es pero cuyo contenido de noticias políticas es practicamente inexistente.

klgo dijo...

Me imagino que la finalidad ultimo del diario es (lamentablemente) vender mas que informar. Asi que veo algo complejo el hecho de publicar lo que la gente debiera leer por sobre lo que la gente quiere leer. Es una triste apreciación. Y acá en Chile no nos alejamos mucho de esa realidad, ya que lejos los medios de información preferidos por el publico son los diarios sensacionalistas y los programas de farandula

Ignacio Duelo dijo...

De todas maneras, yo creo que el diario puede llegar a un equilibrio, sobre todo aquellos que ya están consolidados. Se pueden publicar notas vendedoras y mecharlas con otras cosas más dignas de ser leídas.

El reclamo ético surge cuando uno piensa que hoy en día son los medios los que hacen el relato de lo que sucede. Lo que ellos no cuentan no existe.

Casimiro López dijo...

Como podrás comprobar Fabián, la selección de información es un trabajo de gran reflexión, que exige al periodista tener la claridad y calidad suficiente para hacer llegar la información a sus lectores, oyentes o televidentes... El periodismo es un trabajo muy gratificante, pero en los últimos años todo se ha roto por la sencilla ecuación de "morbo+especulaciones=mayores ventas".