jueves, marzo 08, 2007

Obsolescencias y resistencia al cambio

Me pregunto a menudo por qué nos resistimos a cambiar las cosas por otras que son evidentemente mejores, más rápidas, más eficientes y más baratas. Tenemos un extraño apego cultural y social a instrumentos, procedimientos, objetos y herramientas que hace tiempo que pueden ser sustituidos y que, incluso, pueden ser considerados obsoletos.

He aquí algunos ejemplos:
  • Mucha gente sigue prefiriendo tener un programa residente en el ordenador para gestionar el correo electrónico. Eso te obliga a consultar el correo siempre desde el mismo ordenador o, incluso, a utilizar diferentes cuentas de correo dependiendo de si estás en casa o no. En mi opinión, los sistemas de correo directamente en la web son infinitamente superiores.
  • Hace tiempo que resulta evidente que es más seguro tener los documentos en una red que en un ordenador personal. Sin embargo, muchos seguimos teniendo el disco duro del ordenador como sede de los documentos principales y, si somos cuidadosos, tenemos un backup en un servidor. Es un modelo de trabajo claramente obsoleto. Lo suyo es tener la documentación en una red donde las redundancias y backups sean automáticas y no hacer al usuario responsable de la seguridad de los datos.
  • Me entero por un amigo, que está a punto de publicar su tesis doctoral, de que en la universidad donde la presenta se considera que hay que publicarla en papel y con un determinado número de copias como mínimo. Si haces una publicación online eres más o menos un paria deshauciado. No tiene ningún sentido. En un ámbito en el que evidentemente circularán pocas copias -las tesis doctorales no son precisamente best-sellers- lo más natural sería publicarla online con un servicio del tipo Lulú (que permite ir ordenando copias según surja la necesidad) y, por supuesto, dejar una copia en formato "pdf" para descarga gratuita accesible a otros investigadores. ¿Por qué en ese ámbito universitario concreto tiene más prestigio publicar en papel -aunque luego haya que tirar las copias- que publicar online? Es algo que se me escapa.
Hoy Enrique Dans publica un artículo sobre metodología educativa con nuevas tecnologías que creo tremendamente acertado. Sin embargo, me da en la nariz que muchos profesores de todos los niveles educativos siguen viendo Internet más como un enemigo -el sitio donde los alumnos copian- que como un aliado -la herramienta más poderosa de gestión y transmisión del conocimiento jamás inventada-. Quizá sea por eso que en algunas universidades siguen prefiriendo la publicación de tesis en papel, no vaya a ser que otro estudiante pueda consultar el documento directamente por Internet y se le olvide el camino hacia la biblioteca o hacia la (¿también obsoleta?) pizarra.

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