sábado, diciembre 01, 2007

El Poder y la Gloria: una visión crítica del papado de Juan Pablo II

He terminado hace poco la lectura del libro El poder y la gloria, de David Yallop. Se trata de una visión crítica, desmitificadora e incluso algo destructiva del pontificado de Juan Pablo II.

David Yallop es también autor del libro En nombre de Dios (este no lo he leído), en el que defiende la tesis de que Juan Pablo I fue asesinado a causa de su intención de limpiar los trapos sucios de las finanzas vaticanas. Dicha tesis, que es un rumor continuo desde que se produjo el fallecimiento de Albino Luciani, obviamente no ha sido ni puede ser demostrada.

El poder y la gloria se centra en tres aspectos negativos de la era Wojtyla. El primero de ellos es el ya mencionado de las finanzas vaticanas. Aparentemente, las operaciones que se llevaban a cabo bajo el paraguas del Banco Vaticano, sus vinculaciones con el Banco Ambrosiano, el lavado de dinero de la mafia, las operaciones de ocultamiento de bienes y operaciones dudosas, la relación con la Logia P2 y otras tantas lindezas habían sido la norma durante años (antes de que Juan Pablo II ocupase el puesto de Papa). La crítica de Yallop se centra en la inactividad del Papa a la hora de hacer frente al problema. Wojtyla confirmó al obispo Marcinkus en su puesto, a pesar de estar pringado hasta las cejas en operaciones de dudosa legalidad y dejó que los acontecimientos siguieran su curso para que se resolviesen solos.

El segundo aspecto es, probablemente, el más grave de todos. Durante el ponfiticado de Juan Pablo II salieron a la luz docenas de casos de pederastia protagonizados por sacerdotes católicos. Los casos más llamativos aparecieron en Estados Unidos, pero realmente se descubrieron situaciones de este tipo en prácticamente todo el mundo. La labor de la Iglesia en este tema ha sido un tanto vergonzosa. En vez de asumir el problema y enfrentarse a ello, durante años ha prevalecido una política de silencio, cambiando de diócesis a los sacerdotes implicados y tratando de evitar tanto la publicación de los casos como los juicios a sacerdotes.

La tercera cuestión que afronta el libro es la del declive del catolicismo en todo el mundo. A pesar de la innegable popularidad de Juan Pablo II, lo cierto es que a lo largo de su pontificado las iglesias se han ido vaciando de fieles (sobre todo en el mundo desarrollado). Yallop achaca esta situación a la poca sensibilidad de la Iglesia respecto al tema del sexo y la planificación familiar. En su opinión, se ha producido un desencuentro entre la jerarquía y las bases católicas y un mensaje que se basa en la abstinencia sexual es absolutamente incapaz de calar entre las capas jóvenes de la población. De ahí que en las iglesias cada vez haya menos fieles, y de mayor edad.

A mí este libro me ha parecido una lectura interesante. Sobre todo porque tras unos años de mensajes absolutamente elogiosos con el Papa, resulta atractivo enfrentarse a una visión crítica. Pero creo que se centra tanto en los aspectos negativos que probablemente pierde un poco la perspectiva de las cosas. Así que sería interesante complementar esta lectura con algún otro libro más amigable con la Iglesia.

Otra cuestión que me parece negativa de la obra es su excesiva longitud. La obra se pierde en infinidad de datos y detalles sobre temas financieros (para hacer un seguimiento de todas las operaciones que se detallan en el libro habría que tener un máster en la materia), sobre los casos de pederastia, sobre las relaciones del Papa con Polonia, etc. Es un libro de casi 700 páginas y, la verdad, creo que sería factible reducirlo en unas 200, pasando gran parte de esa información a anexos o notas adicionales. De esa forma, la lectura sería mucho más amena y sencilla.

El libro en cuestión me lo ha regalado la editorial Temas de Hoy, a quienes agradezco el detalle.

1 comentario:

Jorge Queirolo Bravo dijo...

Lo del declive del catolicismo en el mundo es un hecho innegable, especialmente en América Latina. Vivo aquí en Chile, donde los católicos disminuyen de manera constante y sin que la iglesia católica haya logrado hacer algo efectivo para detener esa sangría. La jerarquía católica está muy alejada de lo que piensan sus bases y anquilosada en un pasado que ya no existe.

Jorge Queirolo Bravo