miércoles, noviembre 05, 2008

El día en que los sueños se hacen realidad

Probablemente no es una ocurrencia muy original (de hecho, en el editorial de El Mundo le dan vueltas también a esta idea), pero al ver la victoria de Obama y las lágrimas del reverendo Jackson, no he podido evitar pensar que hoy es el día en que un viejo sueño se ha hecho realidad.

El 28 de agosto de 1963, antes de que yo naciera, Martin Luther King Jr. pronunció el que yo creo que es el discurso más famoso de todos los tiempos. 45 años después de aquellas palabras, a mí se me erizan los pelos de la nuca cuando lo leo (y más cuando lo escucho en alguna grabación). Aquí os dejo las frases que hicieron inmortal el discurso:

Tengo un sueño: que un día esta nación se pondrá en pie y realizará el verdadero significado de su credo: “Sostenemos que estas verdades son evidentes por sí mismas: que todos los hombres han sido creados iguales”.

Tengo un sueño: que un día sobre las colinas rojas de Georgia los hijos de quienes fueron esclavos y los hijos de quienes fueron propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la fraternidad.


Tengo un sueño: que un día incluso el estado de Mississippi, un estado sofocante por el calor de la injusticia, sofocante por el calor de la opresión, se transformará en un oasis de libertad y justicia.


Tengo un sueño: que mis cuatro hijos vivirán un día en una nación en la que no serán juzgados por el color de su piel sino por su reputación.

1 comentario:

Arantxa dijo...

Pues, fíjate, yo creo que el sueño se habrá hecho realidad cuando no sea noticia que un negro o una mujer sean presidentes de Estados Unidos. Creo que cuando se llega a ese punto es cuando todo se ha "normalizado".

Evidentemente, se ha dado un paso de gigante y es muy noticioso, pero me sigue chocando que en muchas crónicas periodísticas se hablara de cosas como que muchas mujeres que iban a votar a Hillary quizá no le dieren su voto a Obama (?). ¿Por qué votan: por las ideas o por su condicion sexual/racial?