domingo, septiembre 20, 2009

Los girasoles ciegos, Alberto Méndez


Leo en la solapa de Los Girasoles Ciegos que Alberto Méndez, su autor, falleció ocho meses después de ver publicado este libro, su única obra.

El destino es a veces ingrato. Quizá si Alberto Méndez hubiese tenido más tiempo nos habría deleitado en el futuro con algún otro relato excepcional, como los cuatro que componen Los Girasoles Ciegos. Y digo quizá porque, por otra parte, hay muchos autores que dan todo de sí en una obra y luego no logran superarse o siquiera acercarse al nivel que mostraron en su novela inicial. En el caso de Alberto Méndez no lo sabemos y nunca lo sabremos.

Los Girasoles Ciegos -una obra que se popularizó por el boca a boca y que recibió un fuerte impulso comercial gracias a la película- es un conjunto de cuatro cuentos ambientados en la posguerra española, relatados desde el punto de vista de los vencidos. Los cuatro cuentos muestran una calidad literaria y una sensibilidad poco comunes (me ha resultado particularmente impresionante el segundo relato "Manuscrito encontrado en el olvido", que había sido anteriormente finalista en el Premio Internacinal de Relatos Max Aub, 2002).

En el libro, la prosa es cuidada y pulida, los planteamientos originales, el contenido altamente emotivo. Es un libro que llega al alma y que nos recuerda que hay algo más allá de la literatura rápida, el best seller y las obras ideadas para adolescentes. Hay literatura comprometida, profunda y consciente de que el lector puede revolverse en su silla impactado por una idea, o que puede releer un párrafo sólo para volver a apreciar los matices de las palabras o volver a sentir impresiones o sensaciones hace tiempo olvidadas en una sociedad narcotizada por la escasez de tiempo, las obligaciones cotidianas y los mensajes políticos y comerciales rudimentarios.

Es una obra que justifica una vida literaria y es un legado para la posteridad. Es una obra que, aunque con el tiempo quede arrumbada en los estantes, hará que muchos recuerden a Alberto Méndez como un gran autor. ¿A qué más puede aspirar un escritor?

2 comentarios:

Pablo Herreros dijo...

Hola, Fabián! Perdona que te lo djee como comentario, pero es que no he sabido encontrar tu email de contacto en el blog.

Aunque te había visto mencionado por la blogosfera, hasta ahora no había tenido ocasión de mirarme tu blog, que me ha parecido muy interesante. Y como andamos más o menos en el mismo gremio, te mando la dirección de mi blog por si quieres conocerlo, que igual te ha pasado como a mí, que no había entrado nunca…

El mío es Comunicación se llama el juego: http://comunicacionsellamaeljuego.com

Si te apetece que te avise por email cuando escriba una entrada nueva (suelo hacer una o dos a la semana), sobre locuras personales y distintos temas de comunicación, publicidad y periodismo, pincha aquí y pon tu email: http://feedburner.google.com/fb/a/mailverify?uri=ComunicacionSeLlamaElJuego&loc=es_ES

Si lo prefieres, te puedes suscribir por RSS al feed, que es: http://comunicacionsellamaeljuego.com/feed

Un saludo!
Pablo Herreros

http://comunicacionsellamaeljuego.com
http://www.twitter.com/PabloHerreros

Fabián dijo...

Hola Pablo. Gracias por ponerte en contacto conmigo. La verdad es que hace tiempo que no escribo de comunicación.

Bueno. Ya me he suscrito al tuyo vía feed. ¡Nos leemos!