martes, octubre 12, 2010

El río de la luz: Javier Reverte

Hay algo que me entusiasma en los libros de viajes del periodista y escritor Javier Reverte. No se trata de la calidad literaria, puesto que Javier Reverte es un buen escritor, pero sin duda los hay más brillantes. De lo que se trata es de que él vive un tipo de aventuras que me gustaría vivir a mí y, sobre todo, que son aventuras bastante "realistas". Es decir, que se basan en viajes realizables para los que sólo es necesario algo de dinero, tiempo y el estado de ánimo adecuado. Reverte no se mete a atravesar el desierto de Arabia en dromedario, ni circunnavega el mundo en veleros monoplaza. Viaja en trenes, barcos, aviones, autobuses y coches. Todo lo más se monta en canoa de remos con un grupo de compañeros (como en este libro).

Pero sin dejar de utilizar los instrumentos de viaje que nuestro tiempo pone a nuestra disposición, Reverte es capaz de trasladarnos al pasado y a un mundo de aventuras y aventureros que ya no volverá, pero con el que muchos hemos soñado.

El Río de la Luz es un recorrido por Alaska y Canadá siguiendo las huellas de Jack London, quien se aventuró en un peligroso viaje afectado por la fiebre del oro. Así, Javier Reverte nos hace recorrer con la imaginación un mundo de buscadores de oro, pistoleros, meretrices de salón, policías montados del Canadá, osos, indios y aventureros. La parte central del recorrido es un descenso en canoa por el río Yukón con un grupo de compañeros: un auténtico sueño para los que alguna vez hemos anhelado vivir una aventura similar a las descritas por el escritor estadounidense en sus libros.

El Río de la Luz no es el mejor libro de Javier Reverte. El más impresionante de todos es, en mi modesta opinión, El Río de la Desolación (que describe un trayecto por el Amazonas). Esta opinión creo que la comparte también el propio autor, quien en una reciente entrevista de radio se refirió a esta obra como la que tenía mayor calidad literaria entre sus libros de viajes. Me parece que eso de la calidad literaria enmascara en realidad el hecho de que es un libro escrito desde el alma y que llega al alma de los lectores, puesto que el viaje impactó profundamente al autor y eso queda patente en cada línea.

En todo caso, El Río de la Luz es un libro altamente recomendable. Todos aquellos que en nuestra juventud hemos disfrutado con Jack London y sus relatos, disfrutaremos también con este recorrido por tierras que en su día fueron salvajes y aún hoy no han sido del todo domesticadas.


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