domingo, enero 08, 2012

El Holocausto Español, Paul Preston

Hay libros de todos los tipos. Los hay que resultan indiferentes; los hay que dejan una huella profunda en el lector; hay libros que despiertan emociones sutiles; y también hay libros que hieren como si fueran espadas afiladas.

El Holocausto Español, del prestigioso hispanista Paul Preston, está entre estos últimos. Yo, en esto de las lecturas, estoy curtido en mil batallas y puedo aproximarme a los relatos bélicos con la relativa frialdad del historiador. Las salvajadas que se cuentan, por ejemplo, en la biografía de Alejandro Magno o en el relato de La Guerra de las Galias de Julio César, quedan lo suficientemente lejos en el tiempo como para ser leídas, simplemente, como acontecimientos históricos más o menos emocionantes. Incluso las lecturas sobre la Segunda Guerra Mundial, con sangrías indecentes en Stalingrado o La Batalla de Normandía, pueden ser vistas, con el tiempo, desde la perspectiva de un estudioso o un aficionado a la historia.

Pero el libro de Paul Preston me ha producido sensaciones mucho más profundas. La nítida descripción de la barbarie en la que se vio sumido nuestro país antes, durante y después de la Guerra Civil, me ha resultado demasiado cercana como para aproximarme a estos acontecimientos del mismo modo que me he aproximado a otros libros. Ha habido fragmentos en los que he estado tentado de abandonar la lectura, y no porque resultase pesada por lo detallista del relato (que lo es), sino porque me sentía incapaz de seguir aguantando tanta crueldad y dolor. He tenido que hacer un gran esfuerzo para terminar el libro.

Pero creo que ha merecido la pena. En un país como el nuestro, en el que el debate sobre la memoria histórica no está ni mucho menos cerrado, libros que cuenten los hechos,de forma directa y descarnada, pero que al mismo tiempo los sitúen correctamente en su perspectiva histórica, incorporando los necesarios elementos de análisis, son simplemente imprescindibles. Y así es el libro de Paul Preston.

Propósitos de año nuevo, eso de los libros pendientes

Entre las muchas cosas que me propongo hacer este año está, cómo no, el noble objetivo de mantener un buen ritmo de lectura de libros. Soy un lector medio digno, pues siempre tengo algún libro entre manos (y en ocasiones, como ahora, varios).

De hecho, hoy he formalizado el recuento de los libros que tengo "pendientes". Me refiero a libros que tengo toda la intención de leer en las próximas semanas o meses.

Me habría gustado disponerlos en forma de "pila" y luego seguir un orden estricto de arriba a abajo -por aquello de ser metódico-, pero son demasiados y la pila aparenta ser inestable. Así que los he dispuesto en forma horizontal. Helos aquí:


Son 20, de los cuales tengo cuatro empezados. Esto se explica porque cuando un libro no me engancha, lo dejo una temporada y le doy una segunda oportunidad. Si sigue sin engancharme, lo dejo de modo definitivo sin remordimiento alguno.

Y otra cosa que me he propuesto es no dejar pasar un libro leído sin hacer al menos un breve comentario en mi blog. Dentro de un rato publicaré el primero, de un libro excelente que acabo de terminar: El Holocausto Español, de Paul Preston.

Espero que los escasos lectores del blog saquen algún provecho de estos comentarios, aunque no sea más que una invitación a compartir libros que, por un motivo u otro, a mí me han llamado la atención.